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Las personas que son victimizadas son siempre devaluadas, presentadas como inferiores o problemáticas. Al trazar una linea divisoria entre ¨Ellos¨ y ¨Nosotros¨ se justifican los maltratos, se suguiere que las victimas se están interponiendo en el camino de la sociedad.
En situaciones de violencia masiva las personas en la primera linea de la ofensiva suelen tener características particulares, pero con el tiempo se involucra todo tipo de gente propagando la ideología y la discriminación.
Los testigos que no cometen barbaridades, los pasivos, también aprenden a devaluar al otro. Aunque no comparten la ideología dominante, saben lo que pasa y tienen que justificar su inacción.
Necesitan distanciarse de las víctimas y por eso se suman a la desvalorización. Es vital generar una cultura de testigos activos.
Ervin Staub - Professor of Psychology at the University of Massachusetts / Revista Viva 28-06
