La política nunca me fascinó .Hay una cosa medio mesiánica que tenemos los argentinos. Cada presidente que viene es un país nuevo.
En la Argentina, cada presidente que viene llega para gritar algo. Yo soy grande y escucho. No necesito que me griten. Todos gritan. Los militares no sólo gritaban, sino que te mataban. Tanto Néstor como Cristina gritan. Quizá tienen miedo.
Acá nunca hubo ideologías. Hubo partidos. Acá siempre se empieza de cero. Cada vez creo menos en lo que dicen.
. . . . . . . . . Paulina me dijo: Me gusta el azul, me gustan las uvas, me gusta el hielo, me gustan las rosas, me gustan los caballos blancos. Yo comprendí que mi felicidad había empezado, porque en esas preferencias podía identificarme con Paulina. Nos parecimos tan milagrosamente que en un libro sobre la final reunión de las almas en el alma del mundo, mi amiga escribió en el margen: -Las nuestras ya se reunieron. "Nuestras" en aquel tiempo, significaba la de ella y la mía¨-.
En Argentina nuestro punto focal, es la próxima crisis.
Punto Focal: (Schelling point), aquel elemento de un conjunto que, por ser único y prominente, destaca como lugar natural de acuerdo.
(Martin Lousteau - Lic. En Economia (Suma Cum Laude de la Universidad de San Andrés) y Master of Science in Economics (London School of Economics and Politicals Sciences).
. . . . . Los Argentinos nos exaltamos y deprimimos. Creemos en espejitos de colores y, cuando falla la magia, explotamos como bombas. Tenemos una emoción lábil.
Cata confunde, crea incertidumbre, pesadillas, provoca nauseas, paranoia, fobias y acné. Cata te divierte, te eleva, te roba un beso, una lágrima y te dice al oido que empezó el día...