
.
.
.
.
.
.
Mucha gente pasa por esta vida y muere sin enterarse del sentido más profundo que tiene la escuela en la formación de los seres humanos. Como hay allí en primer plano una cantidad de materias para aprender dispuestas como en una suerte de competencia deportiva, por momentos feroz, que califica a los más aptos y hace sufrir o expulsa a los que menos asimilan, se tiende a pensar que lo primordial del colegio es inculcar nociones concretas sobre matemática, lengua, geografía, historia, física, rudimentos de algún idioma, etcétera, y que enseña lo básico -aprender a leer, escribir y contar-, aderezado por una pátina ligera de conocimientos generales, base de la ilustración de cada individuo, a través de cuyo árido recorrido suelen despabilarse genuinas vocaciones.
.
Se aprende en la escuela a ser ciudadano o se pierde la oportunidad para siempre de serlo, convirtiéndose en un paria social, sin distinción de clases, porque si no se cultivan las sensibilidades en la niñez y en la adolescencia, tanto embrutece humanamente la pobreza extrema como la riqueza absoluta.
Mientras aquí el discurso político se resiente día tras día y la institución escolar colapsa ,la falta de horizontes, la expansión de la miseria, la circulación creciente de la droga y el endiosamiento constante de la violencia en el cine, la TV y los videojuegos provocan un cóctel explosivo.
.
Se dijo ya muchas veces, y hay que repetirlo una y otra vez: sin educación no hay futuro.
Pero hay algo peor: sin educación tampoco hay presente.
(Pablo Sirven de la redaccion La Nacion Diario)
Mientras aquí el discurso político se resiente día tras día y la institución escolar colapsa ,la falta de horizontes, la expansión de la miseria, la circulación creciente de la droga y el endiosamiento constante de la violencia en el cine, la TV y los videojuegos provocan un cóctel explosivo.
.
Se dijo ya muchas veces, y hay que repetirlo una y otra vez: sin educación no hay futuro.
Pero hay algo peor: sin educación tampoco hay presente.
(Pablo Sirven de la redaccion La Nacion Diario)
